Biohuertos del Manantial

BM_manosmanos_web

Quien ha pasado ante el stand de Daniel y Saray un sábado por la mañana en la Bioferia de Miraflores, sabe que Biohuertos del Manantial tiene algo especial. Zanahorias moradas, blancas, lechugas rojas, tomates verdes, negros, amarillos, zapallos grandes, gordos, pequeños, parece que el Manantial disfruta con malicia removiendo y echando por tierra nuestras ideas preestablecidas de todo lo que nace de una semilla.

Decidida a desenmascarar el misterio enloquecedor del Manantial, consigo una cita con los protagonistas. Día 25 de octubre 2014, 6h de la mañana. Saray, Daniel y su hijita Daniela me esperan en la avenida Javier Prado. Con la voz de Freddy Mercury resonando en el carro – el cantante favorito de Daniela (¡4 años!) –viajaremos hacia Mala, 2 horas al sur de Lima, para visitar la fuente del Manantial.

Hace 5 años que Saray y Daniel aceptaron la propuesta de Gloria, la propietaria del terreno, de cuidar este pedazo de tierra.

La única condición era mantener la certificación orgánica [establecida por la hija de Gloria unos año atrás] y empezar a producir un poco más. (Daniel)

Tras unos comienzos difíciles, aprendizajes y mucha paciencia…

Hubo una temporada en la que no teníamos muchos productos. A las 10 de la mañana, ya no teníamos nada que vender. No alcanzaba ni sobraba nada. Como el valle de  Mala era una zona y un clima nuevo para nosotros, se nos perdía casi todo… Como también los trabajadores estaban más acostumbrados a la producción de frutales, se regaba con menos frecuencia, las labores de cultivo en el campo no se hacían a tiempo, etc. Pero para mí, esto es parte del crecimiento, ellos han aprendido, yo también.” (Saray)

“Esta zona donde está ubicada la chacra tiene bastante agua. Tú excavas 20 cm y encuentras agua. Para mucha gente acá es un problema, porque es agua salada. Las hortalizas son muy delicadas, en temas de agua y sal, pero ya nos hemos acostumbrado mejor al manejo, al terreno. (Daniel)

 

…hoy cultivan más de 80 especies diferentes de verduras, hierbas y frutas. ¡Y la locura del Manantial va aún más allá, cultivan a veces decenas de variedades de la misma especie!

“¡Tenemos como unas 20 variedades de tomate de mesa y 15 de tomates “cherry”! ¡Hay de todos los tamaños! Mira, este tomate ahí es amarillo. También tenemos verdes grandes, que son los “Corazón de buey”. Tenemos los “Cherokee”, hay uno francés que nos encanta, la “Noire de Crimee”, es una delicia.” (Daniel)

“¡Aquí llegamos a tener hasta 8 variedades de lechugas! Varios tipos de rojas, varios tipos de verde, diferentes tamaños y formas… De albahaca, llegamos a tener hasta cinco variedades.” (Daniel)

“Este zapallo es muy criollo, propio de esta zona. La misma planta puede dar uno redondo, uno largo, uno rojo, uno amarillo, uno de forma “arriñonada”. ¡La misma planta! Se ha adaptado muy bien a esta zona con sal. Pero hemos traído otras variedades también. Unos zapallos antiguos de Estados Unidos que son largos, unos franceses de Provence…, todos de muy buen sabor, texturas y aromas diferentes.” (Daniel)

 

Esta diversidad de especies y variedades no es solamente una pasión romántica de los productores (¡que también es!), más bien es la columna vertebral de la chacra. Permite la creación de un agroecosistema equilibrado, en el cual se articula la salud de los suelos, la prevención de plagas, la adaptación a las condiciones locales, el bienestar de TODOS los seres vivos que colaboran en la chacra (plantas, insectos, aves, productores, consumidores, etc etc etc). Sí, sí, sí. ¿Cómo? ¿Por qué? Ok, vamos. Punto por punto.

Como somos sentimentales, empezamos por el corazón. ♥ ♥ ♥

Quizás si el Manantial se distingue tanto de los demás, es porque es la fusión de tres personalidades:

Saray, una profesora de horticultura de la Agraria (La Molina), amada por sus alumnos, súper activa en las redes de agroecología, certificación orgánica, etc. ¡Con la palabra en los anfiteatros pero siempre con una mano en el campo! Jorge, un agricultor experimentado de la zona de Mala, con ricos sentidos innatos e inteligencia en temas de cultivo. Y Daniel, un joven forestal, fino conocedor de la flora y fauna de los bosques peruanos y quien mira a las flores y abejas de la chacra con el mismo cariño que mira a su hija

“Si fuera un campo de frutales, o de espárragos, o sea, de un sólo producto, no me gustaría tanto, porque sería todo monótono, ¿no? Creo que esto es parte de lo que me gusta de mi carrera. En forestal, uno viaja al bosque y el bosque de Iquitos es totalmente diferente del de Pucallpa, o de Madre de Dios. ¡Aquí tú vienes dentro de 2 meses y no lo vas a encontrar igual! ¡En diciembre, vamos a empezar a poner otros tipos de cultivos, a sacar los tomates del invernadero, a sacar las cuatro variedades de albahaca, sembraremos las cuatro variedades de zapallo, dos, tres tipos de berenjenas! ¡Cambia el aspecto de la chacra en todo su concepto!” (Daniel)

Entre teoría y práctica, campo y bosque, Daniel, Saray y Jorge buscan recrear los mecanismos de un verdadero ecosistema. La diversidad de especies cultivada y también la vegetación espontánea y, el no uso de productos químicos hacen del Manantial un remanso de paz para toda una red de insectos y animales. Entre polinizadores, predadores naturales de “plagas”, recicladores de materia orgánica, una amplia gama de habilidades y interacciones están diariamente al servicio gratuito del Manantial.

“Como escucharás, todas las aves se vienen a Manantial. Como en los alrededores, en la mayor parte del valle, los campos de manzana y otros cultivos son convencionales… ¡Aplican tanto químico que todas las aves se vienen para acá!” (Daniel)

“Dejamos todo lo que son flores porque atraen abejas e insectos por montones (mariquitas, abejas, avispas, etc.). ¡Las flores nos traen mucha dinámica, vienen más controladores!” [Se habla de “controladores” para designar los animales depredadores naturales de las plagas, como, por ejemplo, las maraquitas] (Daniel)

Gratuito, gratuito, bueno no siempre….

“¡Una vez sembramos un campo de zucchinis [calabacines]…apenas germinaron, no pasaron ni dos días y ya no existía ni una planta! ¡Era como si les hubiera puesto maicito para todas [a las aves]! Como habían germinado y las semillitas estaban sobre la superficie, los pájaros vinieron, y uno detrás de otro, pic-pic-pic…se comieron toda la siembra ¿Qué se puede hacer? [sonrisa pensativa…]…Llorar nomás… ¡ Y la siguiente siembra, recordar de hacerla con plantines en almácigo!” (Saray)

BMcalendario3

El Calendario del Manantial, para seguir los ritmos de las estaciones

Pero las ventajas superan con creces los inconvenientes. Para Daniel y Saray, conocer y respetar los actores, mecanismos y ritmos de la naturaleza ayuda a mantener el sistema en equilibrio y armonía. Y al igual que para nosotros los humanos, un sistema en equilibrio y armonía es más fuerte contra las enfermedades y otras amenazas. Un insecto tiene más dificultad de volverse una plaga tiránica en una cadena alimenticia compleja donde se hace más fina la búsqueda del alimento. De igual manera, una planta tiene más oportunidad de crecer sin preocupación y con brillo propio si respetamos sus preferencias estacionales.

“En este tipo de agricultura, no hay un remedio para las enfermedades, lo que hacemos bastante es trabajar previamente.” (Daniel)

“A ver si recién está empezando una plaga…conocer también los insectos que tenemos. Hemos puesto todo tipo de trampas para identificar los insectos que tenemos acá.” (Daniel)

“No se nos ocurre sembrar pasada la temporada de algún cultivo porque sabemos que van a proliferar mucho más las enfermedades y las plagas. Por ejemplo, esto va ser el último campo de brócoli, porque al brócoli no le gusta el verano. Si lo sembramos en una estación con más calor, se llena de plagas y empieza a ser un problema enorme para nosotros. ¡Entonces se acabo la temporada de brócoli, pero podemos disfrutar de tomate!” (Daniel)

Para que las plantas brillen sin preocupación, el Manantial vela también por que las plantas gocen de su dieta predilecta y de una buena cama. O sea, un suelo rico en diversos nutrientes para convenir a todos los gustos y necesidades, y bien estructurado, para que estos nutrientes no abandonen el terreno con la primera lluvia.

Ahí, Saray, Daniel y Jorge usan diferentes técnicas:

♣ el estiércol de caballo

“Bueno, tenemos dos caballos que usamos para las labores de cultivo. También se siembra mucho para ellos ya que comen exclusivamente todo el pasto y cultivos de aquí, después se recoge el estiércol.” (Daniel)

♣ el compost

“Ahí también toda la paja que sobra de la cosecha: las hojas, la poda, las hierbas espontáneas, etc. Todo lo recolectado se pica o corta en trozos y lo ponemos al compost. Todo es compost aquí. Lo aplicamos cuando se instala el cultivo.” (Daniel)

♣ el abono verde

“A este suelo le hemos incorporado todos los restos de las plantas de brócoli que se había terminado de cosechar. Lo cortamos en trozos pequeños y lo incorporamos directamente al suelo porque se descompone muy rápidamente. Es muy bueno porque elimina naturalmente a los microorganismos que atacan a las plantas y además porque el siguiente cultivo crece con más fuerza.” (Daniel)

“En verano, en esta zona se siembra un abono verde, como la Crotalaria o el trigo sarraceno. Se deja florecer y luego se corta para incorporarlo al suelo, se riega y se deja descomponer en el terreno.. Son dos cultivos que se ponen exclusivamente en verano para el suelo.” (Daniel)

♣ y la rotación de los cultivos

“La col de hoja o kale que está aquí, el año pasado estuvo atrás. La rotación es por un tema de suelo, para no desgastarlo. Y también por un tema de plagas. Hay plagas propias de este cultivo y si lo vuelvo a poner en la próxima temporada o inmediatamente, el próximo cultivo estará mucho más susceptible a ser atacado. Por ejemplo, aquí, vamos a poner berenjenas ahora, un cultivo totalmente opuesto, diferente al kale.” (Daniel)

“Estos cultivos son muy rápidos. Cada mes, cada dos meses, estás viendo donde poner el siguiente. Sabemos que planta estuvo aquí, entonces, ya no podemos sembrarla en este mismo lugar, debe pasar a la parcela siguiente.” (Daniel)

Para Daniel y Saray, el amor y el respeto no se agota con el mundo vegetal y animal de la chacra. El ser humano está también en el centro de las atenciones. Empieza en casa con el respeto y el cuidado a los trabajadores

“Para nosotros, la primera responsabilidad es que cada semana, pagamos a los trabajadores. Que vendas o no, es una obligación que no podemos desatender.” (Saray)

“Hicimos el campo Techo 2 porque en verano, tiene soporte para ponerle un toldo. En verano el sol es atroz, muy muy fuerte y por eso se reduce  el área de cultivo. Hay otras zonas también con sombra, como el platanal o los invernaderos, pero nada más, porque en realidad, no queremos que la gente trabaje bajo el sol todo el día.” (Daniel)

Y continúa afuera de las fronteras del Manantial con los clientes de la Bioferia. En la idea del Manantial, el respeto con el consumidor es atenderlo con productos frescos y exclusivamente provenientes de la chacra…

“Todo se cosecha los viernes, a partir de esta hora (11h) para que un producto no tenga más de 24h de cosechado. La gente lo puede ver, lo puede palpar, están húmedos, fríos, turgente, muy, muy frescos.” (Daniel)

“Nuestra idea es vender lo que producimos sin recurrir a proveedores, los clientes saben lo que ofrecemos y como lo cultivamos. Vendemos todo lo que produce la chacra y lo que nos ha sobrado, yo me lo llevo, se lo regalo a la familia de tal, a mi familia, o hacemos trueque con las amigas de los otros stands en la Bioferia.” (Saray)

…escuchar sus pedidos…

“Siempre queremos que vaya Jorge o algún trabajador más, porque siempre hay clientes que piden productos cosechados un poco más pequeños, un poco más grande, que le traigan también las flores, o los brotes, , etc. Es diferente a que yo les diga “oye tratan de cosecharlo más chico, más grande, o tráeme las hojitas”, más bien preferimos que los propios trabajadores interactúen con los clientes y sepan sus preferencias ¿no? Antes, solo vendíamos las flores del mastuerzo. Un cliente pidió las hojas, y entonces los trabajadores empezaron a llevar las hojas. Así se aprende y se despierta el interés de todo que se puede ofrecer y vender en la feria.” (Daniel)

Manuel y ??? ayudan Saray y Daniel en el stand. Jorge participa cada semana para mantener el vinculo entre el campo y la ciudad.

Alicia (estudiante de filosofía) y Manuel (horticultor español) ayudan Saray y Daniel en el stand de la Bioferia. Jorge participa también cada semana para mantener el vinculo entre el campo y la ciudad.

…y también conseguir la doble misión de interesar a los consumidores al mismo tiempo que buscan un nicho en el mercado

“Buscamos variedades de todos lados. Tratamos de buscar una pequeña diferenciación. Cuando empezamos hace 5 años, vimos que, en la Bioferia de Miraflores, casi todos vendíamos más o menos las mismas hortalizas. Competir sobre lo que existe es mucho más difícil. Y fue un poco la estrategia, buscar productos nuevos o presentarlas de manera un poco diferente, como por ejemplo las flores comestibles de brócoli o las lechugas tiernas.” (Daniel)

“Podemos tener un solo producto que es zapallo, pero tenemos diferentes variedades. Y es bonito porque la gente pregunta por este zapallo, o por el otro, el otro. ¡Ya cosechamos un zapallo de 1,20m de largo! ¡Es divertido mostrar cosas diferentes a los clientes!” (Daniel)

“Cualquiera persona del stand del Manantial, por obligación, tiene que saber decir de dónde viene y como se cultivan los productos. Todos los chicos que trabajan con nosotros en el stand han venido a conocer la chacra. Ven como funciona, el agua que se utiliza, como es la chacra, como se maneja.” (Daniel)

Aquí termina nuestra investigación sobre el misterioso caso del Biohuerto del Manantial. ¿Veredicto? ¿Qué es? ¿Cuál es su secreto? Diría que el Manantial es un antídoto. Un antídoto contra las verduras sin sabor y aburridas de los supermercados. ¿Sus ingredientes? Respeto, amor y curiosidad.

Para concluir, agregaria que Daniel, Saray y Jorge son un eslabón de toda una cadena de personas y proyectos que se mueve diariamente para rescatar y salvar miles de variedades de frutas y verduras del olvido. Estos guardianes de las semillas y la diversidad están presentes en todos los continentes y de diferentes formas. Algunos ejemplos: El Arca del Gusto, un proyecto del movimiento internacional Slow Food, ya ha identificado al nivel global más de 600 variedades de frutas y verduras en peligro de extinción; asociaciones sin fines de lucro como Kokopelli en Francia o Garden Organic en Estados Unidos que mantienen colecciones únicas y libres de miles de variedades antiguas de semillas (¡Kokopelli cuenta con más de 650 variedades de tomates!). Y a parte de las organizaciones, muchos campesinos se mueven por la misma pasión que los productores del Manantial y por el bien de las generaciones futuras.

Bmptitbonhomme

Sandro, el mas pequeño de los hijos de Jorge y Sandra, ¡acariciando la tierra desde la niñez!

En el Perú, seguro que existen hoy decenas de experiencias e iniciativas similares. Pero estos eslabones son a menudo aislados y poco conocidos, dificultando el intercambio de semillas y saberes.

“Empezando la chacra, viendo las cosas, empieza la curiosidad, a buscar un poco más, quien tiene, quien trae, como puede ser. El problema que, en Perú, no se venden semillas. La semilla comercial consta de una o dos variedades, con características estandarizadas que se encuentras igual en cualquier mercado y lo que queremos justamente es buscar otras cosas, diferentes, hacer más atractivo el consumo de hortalizas.” (Daniel)

¿Para cuándo una plataforma para la salvaguardia y el intercambio de semillas? ¿Alguien se anima? ¡Manoaboca y el Manantial, por cierto, apoyarán!

PS: ¡les brindamos un mapa que dibujamos con Saray y Daniel para que entiendan aun mejor la organización de la chacra! ¡Cualquier duda, comentario, sugerencia, reclamación, elogio, cariño a cerca del articulo :) no hesiten en contactarnos aqui! ¡Para los comentarios (cariños, elogios…) o preguntas especificas, complicadas, tramposas a respecto de los Biohuertos del Manantial, ya saben a donde encontrarlos: Bioferia de Miraflores, al lado del Parque Reducto 2, los sábados por la mañana!

 

 

¡Y un gracias muy especial a las manos que me ayudaran para este articulo!

¡Gracias a Florie por la corrección del español!

¡Gracias a Florie por la corrección del español!

¡Gracias a Iria por la corrección del español!

¡Gracias a Iria por la corrección del español!

¡ Gracias a Julie por prestarnos su cámara fotográfica!

¡ Gracias a Julie por prestarnos su cámara fotográfica!

2 Comments

Añdir un comentario a ManoaBoca Cancelar respuesta

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Usted puede utilizar las etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>